25 febrero 2016

Reseña: La espada del tiempo



Título: La espada del tiempo
Saga: Magnus Chase y los dioses de Asgard, #1
Autor: Rick Riordan
Editorial: Montena
Páginas: 480
Año: 2016
Precio: 16.95€
Edición: Tapa dura
LOS DIOSES VIKINGOS HAN DESPERTADO.
MAGNUS CHASE TIENE EN SUS MANOS UN SECRETO
QUE PUEDE DETENER EL FIN DEL MUNDO.

PERO ESE MISMO SECRETO
TAMBIÉN PUEDE DESTRUIRLE.

Los mitos vikingos son reales. Los dioses de Asgard están preparándose para la gran guerra. Trols, gigantes y criaturas horrendas se entrenan para el Ragnarok, el fin del mundo.
Magnus tendrá que viajar por los nueve mundos en busca de la única arma que puede detener el Ragnarok; una espada legendaria perdida hace miles de años... Y en el camino tendrá que tomar la más difícil de las decisiones. Porque a veces, para salvarse, es necesario morir.



Ya había tenido la oportunidad de probar a este autor con las dos primeras novelas de Percy Jackson y, aunque me gustaron bastante, no puedo negar que esta me ha tenido un toque especial. En este caso, el protagonista es Magnus, un adolescente que vive en la calle desde que su madre falleció y que, de repente, descubre que están intentando matarle y que la única solución es encontrar una espada que ha desaparecido hace miles de años.

En un primer momento, puede parecer un argumento no demasiado original pero, en cuanto conocemos al protagonista, la cosa cambia. No estamos ante un chico que quiera ser un héroe y salvar al mundo, sino que estamos ante un personaje sarcástico, astuto y gracioso. No tardé apenas nada en empezar a reírme con sus ocurrencias, ya que Magnus suelta por la boca todo lo que se le viene a la mente, sin pelos en la lengua, aunque sin resultar grosero (o, al menos, no en mi opinión). Es el tipo de personalidad que a mí me gusta y lo cierto es que no esperaba un personaje con esta característica. Además, otro punto a su favor es que no es un guerrero, ni lo va a ser; no sabe pelear ni tiene demasiadas dotes para ello y, aunque por un motivo se vuelve más fuerte, no por ello pasa a ser el más poderoso ni mucho menos. Vamos, que no es el prototipo de heróe que se esperaría y, sinceramente, eso me ha parecido maravilloso.

Por supuesto, no estará solo, pero no quiero hablaros demasiado de los personajes que lo rodean ya que me parece más interesante que vosotros mismos los conozcáis. Sí me gustaría decir que todos ellos me han gustado (para bien y para mal), que los compañeros, digamos, buenos, del protagonista me han parecido todo un acierto, tanto su raza como sus dones. Una vez más, se alejan bastante de lo que cabría esperar.

Por otro lado, tendremos la oportunidad de encontrarnos con personajes tan famosos como Thor o Loki, pero si estábais pensando que iban a ser como en las películas (y Magnus también lo creía así), estáis muy equivocados. El autor no se corta para nada a la hora de sacarles pegas de forma simpática y, aunque a alguno no se le puede sacar la gracia por ningún lado, os aseguro que es bastante cómico leer algunas escenas.

Respecto a la trama, supongo que sigue el patrón de siempre: una misión principal que tienen que realizar para salvar el mundo, pero que a su vez se verá interrumpida en varias ocasiones por otro tipo de aventuras que se irán encontrando de camino y que tendrán que realizar para lograr sus objetivos. Pese a ello, creo que la trama funciona, no tendría mucho sentido que todo fuera lineal y es interesante ir viendo personajes conocidos y también cómo Magnus y sus amigos se van enfrentando a diferentes peligros (como una ardilla gigantesca o una gigante que quiere ahogar a un poderoso dios). Aunque tenemos un único protagonista, me ha gustado ver cómo los secundarios también tenían sus momentos, cómo en ciertas ocasiones nos centrábamos más en sus cualidades y podíamos conocerlos mejor.

En conclusión: La espada del tiempo es un buen comienzo de ¿saga/trilogía?, con un protagonista genial con el cual no he podido evitar echarme unas cuantas carcajadas y al que, sin duda, tengo ganas de acompañar en una nueva aventura.

15 febrero 2016

Reseña: El fuego en el que ardo




Título: El fuego en el que ardo
Saga: Fuego y hielo, #1
Autor: Mike Lightwood

Editorial: Plataforma Neo
Páginas: 384
Año: 2016
Precio: 16.90
Edición: Tapa blanda con solapas
Ser gay puede complicarte mucho la vida.
¿Todas esas películas y series que te cuentan lo maravilloso que es ser gay? ¿Estar rodeado de compañeros modernos en el instituto que te quieren como eres? ¿Padres que te apoyan incondicionalmente?
Todo mentira. La realidad no es esa. Al menos, no la del protagonista de esta historia, que vive un auténtico infierno por culpa de aquellos que no lo aceptan como es.
Pero, cuando las cosas se complican de verdad, conoce a un chico de ciudad con una visión del mundo completamente distinta. Con su ayuda, deberá escoger entre dejarse consumir por las llamas de quienes lo odian o renacer de sus propias cenizas.


En cuanto Mike anunció que iba a publicar una novela, automáticamente supe que quería leerla, ya que hace bastante que lo sigo tanto en su blog como en su canal y tenía mucha curiosidad por ver cómo se desarrollaba en este terreno.

En este caso, el protagonista es Óscar, un adolescente que se ve traicionado por uno de sus mejores amigos al confesar su homosexual a todo su instituto. En el pueblo en el que vive no está muy bien visto que a algunas personas les guste gente de su mismo sexo, por lo que sus compañeros comienzan a hacerle la vida imposible, insultándole, pegándole y haciendo todo lo que está en sus manos para humillarle. Por si esto fuera poco, en su casa tiene que lidiar con un padre machista que impone "respeto" de maneras muy poco adecuadas, y la única solución que se le ocurre para escapar de toda esta locura es autolesionarse.

Reconozco que, en cuanto comencé a leer esta historia, no tenía muy claro si me iba a gustar, ya que me dio la sensación de que quizás era todo "demasiado juvenil". No quiero decir que esto sea un problema, ya que realmente los protagonistas tienen esta edad, pero me daba un poco de miedo que se me quedase corta en ese aspecto, que no me acabase de meter en ella por ese motivo. Pero siendo sincera también os diré que no tardé nada en querer saber más y más.

La situación en la que vive el protagonista es realmente delicada, tanto por su condición no aceptada, como por el trato que recibe en su casa, lo que hace que no encuentre ningún refugio excepto en su mejor amigo, Fer. Creo que esto es algo que el autor ha sabido tratar bastante bien, ya que podemos meternos fácilmente en su piel, ver cómo sufre, lo difícil que es su día a día e incluso llegar a comprender por qué para él autolesionarse es una salida. No puedo negar que ha habido situaciones en las que he pensado que era demasiado negativo, que incluso lo más obvio lo descartaba por el simple hecho de que no era capaz de creer que le pudiera pasar algo bueno pero, ¿no nos hemos visto todos alguna vez en situaciones semejantes? pensando que todo es una mierda, sin poder sacar el lado positivo de nada, y más aún en una edad tan delicada.

Sobre los personajes... no me gustaría profundizar demasiado. Creo que en todo momento se deja claro que Óscar debe aprender a enfrentarse a la vida por muy dura que sea, que tiene que encontrar una solución, armarse de valor, y poco a poco vemos cómo lo va haciendo, aun con sus recaídas. Aunque ha habido muchos momentos en los que me hacía sufrir por no saber enfrentar las cosas de otra manera (y también, desde luego, por lo que le hacían pasar), creo que se ha sabido plasmar cómo podría actuar una persona en su situación. Fer y Sergio son dos personajes fundamentales en esta historia, ya que sin ellos el protagonista sería incapaz de seguir adelante. Quizás ha habido situaciones en las que me han parecido demasiado buenos, que no cometían ningún error, que solo sabían ayudar (cuando creo que, hasta la persona con mejores intenciones del mundo, no lo hace todo bien) pero, aun con esas, ambos me han encantado.

Por otro lado, la novela se lee en un suspiro, es de esas historias que eres incapaz de soltar prácticamente desde el principio. Vas pasando páginas sin ser consciente de todo lo que has leído porque, sin lugar a dudas y pese a la crudeza que contiene, se hace muy muy amena. Eso sí, no puedo negar que se me ha hecho predecible en muchas ocasiones y que, aunque esas páginas negras tuvieron algún detalle que me sorprendió bastante, otras muchas cosas me las vi venir. A pesar de esto, creo que es una historia que pese a contener mucha crueldad, también tiene mucha luz, y eso es algo claramente destacable. Aunque a mí quizá me ha parecido un poco más juvenil de lo que esperaba, creo que a mucha gente podría llegarles más hondo. Desde luego, eso no quita que me haya parecido de lo más realista y que me haya mantenido pegada a sus páginas hasta el final.

En conclusión: El fuego en el que ardo es una novela llena de dolor, pero también de alegría, tan real que sabe reflejar perfectamente la crudeza de la sociedad actual, así como el sufrimiento por el que mucha gente ha tenido (y tiene) que pasar cada día por culpa de unos cuantos ignorantes. Sin duda, espero poder leer algo más de Mike en el futuro.