14 noviembre 2016

Reseña: Nunca digas nunca





Título: Nunca digas nunca
Autora: Amy Lab
Editorial: Alfaguara
Páginas: 424
Año: 2012
Precio: 15.95€
Edición: Tapa blanda con solapas
Cambiar de país.
         Cambiar de amigos.
                      Cambiar de vida.

Jacq afronta el verano más trascendental de su vida: recuperarse de una gran pérdida, acostumbrarse a una nueva familia, encontrar nuevas amistades y descubrir el amor. Pero, por si fuera poco, se verá también obligada a enfrentarse a un oscuro secreto del pasado que todos a su alrededor tratan de esconder.

El peligro y el amor están más próximos de lo que ella imagina...


Ya hace bastante tiempo que se publicó este libro y siempre me había llamado la atención, pero no fue hasta hace unos meses que pude hacerme con él. En este caso, la protagonista es Jacqueline, una adolescente que acaba de perder a sus padres y que, a causa de esto, se ve obligada a vivir con el único familiar que le queda: su tía. Esto implica mudarse de Estados Unidos a España y empezar una vida totalmente diferente a la que estaba acostumbrada. Allí empezará a hacer amigos y, sin querer, a sentir el amor.

Ya al comienzo de esta historia sabemos que Jacq ha perdido a su familia en un accidente y que ello conlleva a que se mude a un país completamente diferente y lo deje todo atrás. En un principio no se relaciona demasiado con sus parientes, pero no tarda mucho en empezar a hacer amigos. Quizá me ha chirriado un poco que, aunque sí hay momentos en los que nombra a sus padres, no me parece que sea una situación tan "fácil" de llevar; vale, sí, hay ocasiones en las que se comenta lo fuerte que es y lo bien que lo está llevando y, aunque está claro que no queremos pasarnos toda una historia viendo lo deprimida que está la protagonista... lo veo algo muy fuerte como para que quede tan al margen.

Por lo demás... me resultó entretenida, hay una misteriosa muerte oculta relacionada con sus nuevos amigos y pica un poco la curiosidad por saber qué ha pasado, pero a su vez me resultó, en general, todo demasiado previsible. Desde prácticamente el principio supe más o menos lo que había pasado, pero no solo en este caso, también con los líos amorosos que hay entre los personajes. Digamos que no consiguió sorprenderme en ningún momento, todo me parecía bastante lineal, excepto una ocasión en la que parecía que el tema del asesinado había tomado un giro interesante, pero al final todo se resolvió de forma sencilla.

También es verdad que no conseguí empatizar demasiado con ninguno, no es que me disgustasen, simplemente... no me tenían nada especial. Sentía como si en todo momento se intentase conseguir algo, tanto con la trama como con los personajes, que a mí no me daba llegado. Como lo de mudarse a un país nuevo pero que te adapte genial en dos semanas, que su madre fuera medio española y ella solo tuviera un leve acento y que su mejor amiga de allá casualmente fuese mexicana y todos pudieran comunicarse perfectamente. Entre eso y que todo lo que iba a pasar estaba claro desde un principio... me gustó, me entretuvo, pero no me aportó nada más.

En conclusión: Nunca digas nunca me ha parecido una novela entretenida, para pasar el rato y con un ligero toque de misterio que puede llegar a enganchar bastante, pero que a su vez ha pasado por mis manos sin más.

1 comentario:

dijo...

Recuerdo que leí esta novela en plena preadolescencia y me enusiasmó (además estaba enamoradísima de la portada xD).

Saludos.