19 noviembre 2016

Reseña: Bittersweet





Título: Bittersweet
Autora: Melanie Rostock
Editorial: Plataforma Neo
Páginas: 400
Año: 2016
Precio: 16.90
Edición: Tapa blanda con solapas
Cuando has probado lo amargo,
lo dulce sabe mejor.

Bambi sabe qué es ser diferente, incluso su nombre lo es. Sabe qué es sentirse despreciada todos los días por sus compañeros de instituto y no poder hacer nada para cambiarlo. Pero la escritura le da la fuerza que necesita para seguir adelante, porque tiene la certeza de que es buena en algo.
Liam nunca ha tenido una familia normal, y no solo por los problemas económicos. Su padre es agresivo y bebe más de la cuenta, y su madre no quiere ver la realidad. El futuro no parece esconder muchas opciones para alguien como él, aunque en secreto sueña con convertirse en escritor.

Cuando Bambi y Liam se conocen en un taller de escritura, pronto se dan cuenta de que la literatura los une más allá de los libros. Ambos comparten aquello que los salva de caer al vacío, pese a que ella procede de una familia acomodada y él es un chico de barrio. Pero, cuando se trata de amor, pertenecer a mundos opuestos a veces es un obstáculo insuperable...


Los que estáis acostumbrados a leerme ya sabéis que no tengo por costumbre leer sinopsis ya que suelen destripar bastante la trama y a mí me gusta ir lo más a ciegas posible. Este libro me llamó la atención desde que se publicó hace un tiempo en digital, reconozco que no tenía ni la más remota idea de qué trataba, pero algo en él me llamó desde un primer momento y las buenas criticas que recibió entonces ayudaron a que no dejase de interesarme por él. Cuando por fin se publicó en papel, deseé tenerlo conmigo y, por fin, he podido darle una oportunidad.

En este caso, la protagonista es Bambi, una adolescente que suele pasarlo fatal día a día ya que sufre acoso escolar junto a su mejor amiga Connie, ambas son una diana clara para sus compañeros, que no desperdician ni la más mínima oportunidad de humillarlas. En su casa nadie le da importancia al tema y su única manera de evadirse de la realidad es escribiendo, afición que comparte con su amigo Liam, con el que pasa grandes momentos intercambiando historias.

Aunque leyendo la sinopsis pueda parecer que estamos ante la típica novela de romance juvenil entre chico malo y chica buena -que parece llevarse tanto desde hace un tiempo-, os aseguro que no es así. Desde un primer momento nos centramos en el acoso escolar, cosa que va en aumento a lo largo de las páginas, dejando clara la crudeza de una realidad a la que mucha gente no le da importancia. La autora sabe meternos perfectamente en la piel de quién está sufriendo este calvario, la indignación de no haber hecho nada para merecerlo y de que los adultos tampoco muevan un dedo para impedirlo. Es un tema realmente delicado y en este libro se conciencia muchísimo de ello, cosa por la que creo que más de uno debería echarle una buena ojeada.

Por otro lado, también destacan tanto el tema de la escritura -pudiendo leer de vez en cuando los relatos que escriben dos de los personajes-, así como el peligro de las bandas callejeras y, por qué no, también el amor. Como veis, no nos quedamos escasos en temas que tratar y eso ha hecho que la novela me haya resultado muy completa. Engancha mucho y, como bien dice, contiene tanto dosis dulces como amargas. Algo que me ha gustado muchísimo es que me ha resultado totalmente creíble todo lo sucedido, pudiendo meternos en la trama sin dudar que eso pudiera estar pasando, empatizando con los personajes y sufriendo por ellos.

Hubo un momento, que para los que lo hayáis leído ya sabréis de qué os hablo, en el que se me encogió el corazón de tal manera que no era capaz de pasar la página porque sabía lo que iba a suceder justo después y no quería que ocurriera. Aunque echando la vista hacia atrás podíamos haberlo imaginado, no fue hasta ese momento en el que fui totalmente consciente de ello y, como consecuencia, me entró una llorera terrible. Vale, también es cierto que me pilló en un momento sensible, pero hacía tiempo que no me emocionaba tanto leyendo.

La relación entre Bambi y Connie me pareció muy tierna, no me gustaba nada el sufrimiento al que se tenían que enfrentar, sobre todo lo mucho que le estaba costando a la segunda tirar para delante, aunque su amiga intentase ayudarla como podía. Sí es cierto que llega un punto en el que la protagonista se equivoca bastante y, aunque en parte entendía por qué lo hacía, está claro que no era lo correcto. Sobre el tema amoroso, podemos vivir un par de romances, ver cómo lo que parecía imposible al final sucede, aunque en cierto modo decepcionase. También cabe destacar que el tema del sexo no es un tabú y podemos leer alguna que otra escena con ese tipo de contenido. Tampoco puedo dejar de lado el tema de las bandas, el lío en el que se mete uno de los personajes por juntarse con gente que no le conviene, lo que nos lleva a vivir alguna escena desagrable.

En conclusión: Bittersweet es una novela que me ha gustado mucho, con unos ingredientes explosivos acompañados de un realismo que te rompe el corazón a la vez que te regala alguna que otra sonrisa. Desde luego, creo que podría concienciar a mucha gente de algo que está a la orden del día y que no recibe la importancia necesaria. ¡Basta ya de acoso! Escolar, laboral o el que sea, nadie merece que le torturen por ser como es.