08 septiembre 2016

Reseña: Trilogía Hex Hall




Título: Condena, Desafío y Embrujo
Saga: Hex Hall, #1-3

Autora: Rachel Hawkins
Editorial: Destino
Páginas: 256
Año: 2010
Precio: 14.95
Edición: Tapa dura con sobrecubierta
Me llamo Sophie Mercer, y son tan torpe como bruja que mis padres me han enviado a Hex Hall, una institución para jóvenes como yo, que no logran encauzar sus poderes. Creen que allí estaré a salvo. ¡Cuánto se equivocan! Sólo llegar, consigo enemistarme con el trío de chicas (¡brujas también!) más populares y enamorarme del novio de una de ellas, que además... ¡creo que intenta matarme!
 

Ya hace muuucho tiempo que le tenía echado el ojo a esta trilogía y también hace unos cuantos meses que formaba parte de mi estantería. No tenía claro en qué momento podría hacerle hueco pero, uno de esos ratos en los que no sabes qué leer y te apetece algo cortito, fue la clave.

En este caso, la protagonista es Sophie, una bruja adolescente que no tiene muy claro cómo usar sus poderes, por lo que es internada en Hécate Hall, una institución para jóvenes que no han usado bien sus dones. En este lugar, no solo habitan brujos, sino también hadas, cambiaformas y algún que otro vampiro (los cuales están bastante mal vistos).

Siendo criada por su madre, la cual es humana, y sin tener apenas nada de información sobre su padre (del cual heredó su parte mágica), Sophie se siente bastante perdida en ese lugar, ya que ni siquiera tiene ciertos conocimientos básicos y es realmente fácil que se metan con ella o que actúe de modo inapropiado.

Veamos... ¿por dónde empiezo? Aunque había oído que esta trilogía era maravillosa, no quise ir con las espectativas muy altas y me esperaba simplemente algo rápido y entretenido de leer. Por suerte, fue así, engancha, la historia es bastante simple y te deja todo el rato la curiosidad por saber más. Pero también es verdad que no me pareció nada espectacular, que no le vi algo demasiado destacable o que me haya marcado.

Nada más comenzar, ya tenemos un insta-love que no me tiene mucho sentido. Vale, sí, entiendo que sea el chico más guapo y blablablá, que te atraiga, incluso que en poco tiempo estés un poco tonta por él, pero de ahí a decir que estás enamorada el mismo día que lo conoces... hay un trecho.

Por lo demás... en general me ha gustado, tanto la protagonista como el resto de personajes. Su compañera de habitación, Jenna, es una vampira a la que no aceptan demasiado y me ha gustado precisamente que sea diferente a los demás. Por otro lado está Archer, el típico tío bueno del que se "enamora" nada más llegar, pero que en general me ha caído bien. Y, por supuesto, las "malas malísimas", un trío de brujas oscuras entre las que se encuentra Elodie, la novia de este chico, que rápidamente se convierte en la rival de la protagonista.

Y aquí es cuando llegamos al punto de que ni los buenos son tan buenos, ni los malos son tan malos. Desde un primer momento, nos dejan bastante claro quién da buena espina y quién no, y lo cierto es que me ha gustado cómo la autora ha sabido jugar con eso. Tirando hacia el final nos llevamos alguna que otra sorpresilla que me han dejado buen sabor de boca y con ganas de continuar con los siguientes libros, por lo que no tardé en ponerme con ellos.

¿La impresión que me he llevado al respecto? Más o menos la misma, la trama se vuelve un poco más turbia, descubrimos algún que otro secreto y nos metemos en "modo batalla", pero aun así no he conseguido entender el hype tan grande que han tenido, yo no los puedo catalogar de mucho más que entretenidos, pero para gustos están los libros.

En conclusión: Hex Hall es una trilogía de la que me esperaba un poco más, aunque no fui con las espectativas muy altas, creía que me engancharía de otro modo. Finalmente, se ha quedado simplemente en una historia para pasar el rato y, aunque no puedo negar que ha sido entretenida y que no ha estado mal, no creo que vuelva a pasar por mis manos.

1 comentario:

Espe dijo...

Me muero de ganas de leerlo, me llama muchisimo.
Un beso y gracias por la reseña.