15 febrero 2016

Reseña: El fuego en el que ardo




Título: El fuego en el que ardo
Saga: Fuego y hielo, #1
Autor: Mike Lightwood

Editorial: Plataforma Neo
Páginas: 384
Año: 2016
Precio: 16.90
Edición: Tapa blanda con solapas
Ser gay puede complicarte mucho la vida.
¿Todas esas películas y series que te cuentan lo maravilloso que es ser gay? ¿Estar rodeado de compañeros modernos en el instituto que te quieren como eres? ¿Padres que te apoyan incondicionalmente?
Todo mentira. La realidad no es esa. Al menos, no la del protagonista de esta historia, que vive un auténtico infierno por culpa de aquellos que no lo aceptan como es.
Pero, cuando las cosas se complican de verdad, conoce a un chico de ciudad con una visión del mundo completamente distinta. Con su ayuda, deberá escoger entre dejarse consumir por las llamas de quienes lo odian o renacer de sus propias cenizas.


En cuanto Mike anunció que iba a publicar una novela, automáticamente supe que quería leerla, ya que hace bastante que lo sigo tanto en su blog como en su canal y tenía mucha curiosidad por ver cómo se desarrollaba en este terreno.

En este caso, el protagonista es Óscar, un adolescente que se ve traicionado por uno de sus mejores amigos al confesar su homosexual a todo su instituto. En el pueblo en el que vive no está muy bien visto que a algunas personas les guste gente de su mismo sexo, por lo que sus compañeros comienzan a hacerle la vida imposible, insultándole, pegándole y haciendo todo lo que está en sus manos para humillarle. Por si esto fuera poco, en su casa tiene que lidiar con un padre machista que impone "respeto" de maneras muy poco adecuadas, y la única solución que se le ocurre para escapar de toda esta locura es autolesionarse.

Reconozco que, en cuanto comencé a leer esta historia, no tenía muy claro si me iba a gustar, ya que me dio la sensación de que quizás era todo "demasiado juvenil". No quiero decir que esto sea un problema, ya que realmente los protagonistas tienen esta edad, pero me daba un poco de miedo que se me quedase corta en ese aspecto, que no me acabase de meter en ella por ese motivo. Pero siendo sincera también os diré que no tardé nada en querer saber más y más.

La situación en la que vive el protagonista es realmente delicada, tanto por su condición no aceptada, como por el trato que recibe en su casa, lo que hace que no encuentre ningún refugio excepto en su mejor amigo, Fer. Creo que esto es algo que el autor ha sabido tratar bastante bien, ya que podemos meternos fácilmente en su piel, ver cómo sufre, lo difícil que es su día a día e incluso llegar a comprender por qué para él autolesionarse es una salida. No puedo negar que ha habido situaciones en las que he pensado que era demasiado negativo, que incluso lo más obvio lo descartaba por el simple hecho de que no era capaz de creer que le pudiera pasar algo bueno pero, ¿no nos hemos visto todos alguna vez en situaciones semejantes? pensando que todo es una mierda, sin poder sacar el lado positivo de nada, y más aún en una edad tan delicada.

Sobre los personajes... no me gustaría profundizar demasiado. Creo que en todo momento se deja claro que Óscar debe aprender a enfrentarse a la vida por muy dura que sea, que tiene que encontrar una solución, armarse de valor, y poco a poco vemos cómo lo va haciendo, aun con sus recaídas. Aunque ha habido muchos momentos en los que me hacía sufrir por no saber enfrentar las cosas de otra manera (y también, desde luego, por lo que le hacían pasar), creo que se ha sabido plasmar cómo podría actuar una persona en su situación. Fer y Sergio son dos personajes fundamentales en esta historia, ya que sin ellos el protagonista sería incapaz de seguir adelante. Quizás ha habido situaciones en las que me han parecido demasiado buenos, que no cometían ningún error, que solo sabían ayudar (cuando creo que, hasta la persona con mejores intenciones del mundo, no lo hace todo bien) pero, aun con esas, ambos me han encantado.

Por otro lado, la novela se lee en un suspiro, es de esas historias que eres incapaz de soltar prácticamente desde el principio. Vas pasando páginas sin ser consciente de todo lo que has leído porque, sin lugar a dudas y pese a la crudeza que contiene, se hace muy muy amena. Eso sí, no puedo negar que se me ha hecho predecible en muchas ocasiones y que, aunque esas páginas negras tuvieron algún detalle que me sorprendió bastante, otras muchas cosas me las vi venir. A pesar de esto, creo que es una historia que pese a contener mucha crueldad, también tiene mucha luz, y eso es algo claramente destacable. Aunque a mí quizá me ha parecido un poco más juvenil de lo que esperaba, creo que a mucha gente podría llegarles más hondo. Desde luego, eso no quita que me haya parecido de lo más realista y que me haya mantenido pegada a sus páginas hasta el final.

En conclusión: El fuego en el que ardo es una novela llena de dolor, pero también de alegría, tan real que sabe reflejar perfectamente la crudeza de la sociedad actual, así como el sufrimiento por el que mucha gente ha tenido (y tiene) que pasar cada día por culpa de unos cuantos ignorantes. Sin duda, espero poder leer algo más de Mike en el futuro.


3 comentarios:

Nelareads dijo...

Hola, creo que es la primera entrada que veo que no lo pone a parir pero tampoco por las nubes. Yo de momento no sé si voy a leerlo y eso que como tu también sigo a Mike desde hace tiempo, pero el libro no me atrae.
Saludos^^

Patt R. dijo...

¡Hola! Coincidimos bastante en la opinión del libro. Yo también pensé al principio que no me iba a gustar pero al final me sorprendió y aunque tenga sus fallos, no es un mal libro.
Un saludo ^^

Palabras Compartidas dijo...

Hola!!
A mí en especial no me llama mucho, y he visto muchas criticas tanto muy buenas como muy malas, así que no me decido la verdad! Tu reseña genial!!
Nos leemos.Un beso ^^