20 febrero 2015

Reseña: El club de los corazones solitarios




Título: El club de los corazones solitarios
Autora: Elizabeth Eulberg
Editorial: Alfaguara
Páginas: 336
Año: 2011
Precio: 15.95€
Edición: Tapa blanda con solapas
Yo, Penny Lane Bloom, juro solemnemente no volver a salir con ningún chico en lo que queda de vida.
De acuerdo, quizá cambie de opinión dentro de unos diez años, cuando ya no viva en Parkview, Illinois (EE UU), ni asista al instituto McKinley; pero, por el momento, he acabado con los chicos. Son unos mentirosos y unos estafadores. La escoria de la Tierra.
Sí, desde el primero hasta el último. La maldad personificada.
Algunos parecen agradables, claro; pero en cuanto consiguen lo que buscan, se deshacen de ti y pasan al objetivo siguiente.
Así que he terminado.
No más chicos.
Punto final.



A decir verdad, hace tiempo que le tenía curiosidad a esta novela ya que me la habían recomendado varias veces. El hecho de que bloggeros de los que me fio bastante hicieran muy buena crítica de ella y, también, el conseguirla por intercambio, hizo que por fin me animara a darle una oportunidad. No fui con muchas expectavivas, esperaba algo entretenido y ya, pero lo cierto es que me ha decepcionado un poquillo.

En este caso, la protagonista es Penny Lane, una adolescente que, después de tener una reciente decepción amorosa, decide no tener nada con ningún chico en lo que queda de instituto. Ella sola forma su propio Club de los corazones solitarios, pero casi sin darse cuenta, más y más chicas empiezan a unirse y se forma algo realmente grande.

Veamos, como dije antes, no me esperaba gran cosa de esta historia. Una trama entretenida, con referencias a los Beatles (cosa que me llamaba bastante) y situada en el típico instituto americano; algo que esperaba que me resultase entretenido y que me hiciera echar alguna carcajada. Pero bueno, a la hora de la verdad la historia se me ha quedado un pelín corta. No he podido evitar que todo me resultara... absurdo. 

Entiendo que están en la edad del pavo, entiendo que con la edad que tengo (veinticuatro, no son tantos) ya no pienso como lo hacía con dieciséis, pero aun así... no he podido evitar que casi todo me sonase falso; no porque esas situaciones no pudieran suceder, sino más bien como si fuera una peli con malos actores.

No he odiado a los personajes ni mucho menos, de hecho, uno de los chicos (Ryan) me ha gustado bastante, pero los demás me han parecido algo meh (que cada uno interprete meh como una especie de indiferencia). También me ha dado la impresión de que, excepto a la protagonista, parecía que a todas las chicas les salía todo bien, como: nos metemos en un club y de repente nuestras vidas mejoran. Que sí, que es muy bonito que a la gente le vayan bien las cosas y no es que quisiera un drama, simplemente que me ha parecido todo insípido.

Por otro lado, todos sabemos cómo va a acabar el asunto, que siempre va a haber un chico por medio que haga flaquear las ideas de la protagonista. Algo que no me ha gustado mucho es que ese chico es el ex novio de su amiga, con la que estuvo cuatro años. Me parece muy bien que se respire amor en el aire, pero la protagonista no se preocupa en casi ningún momento por ese hecho, sino solo porque forma parte de un club que le impide tener novio. 

No sé si soy yo muy aguafiestas, muy quejica o qué, pero he sido incapaz de encontrar en este libro todas las cosas maravillosas que va diciendo la gente por ahí. Se me ha hecho ligeramente entretenido y hasta pesado en ocasiones, no miento si digo que he estado desde antes de la mitad deseando acabarlo. Peeero, pese a todas mis quejas, supongo que no está tan mal si queréis pasar el rato.

En conclusión: El club de los corazones solitarios ha acabado pasando por mis manos sin pena ni gloria, no me ha aportado eso tan maravilloso de lo que habla mucha gente y se ha quedado en una historia simple y sin mucho que ofrecer. Sé que pronto saldrá la segunda parte y en principio no está entre mis planes darle una oportunidad.

07 febrero 2015

Reseña: Amy y Roger



Título: Amy y Roger
Autora: Morgan Matson
Editorial: Plataforma Neo
Páginas: 400
Año: 2014
Precio: 17.90€
Edición: Tapa blanda con solapas
Para encontrar el verdadero camino, a veces tienes que perderte...

Amy no quiere que llegue el verano. Su madre ha decidido mudarse al otro extremo de los Estados Unidos, y ahora Amy tiene que llevar el coche de California a Connecticut. El problema es que, desde la muerte de su padre un accidente de tráfico, no se siente capaz de ponerse al volante. Y aquí entra Roger, un amigo de la infancia que también debe viajar al otro lado del país, y que carga con sus propios problemas.

A medida que avanzan, ambos descubrirán que las personas que menos esperas pueden convertirse en las más importantes y que a veces es necesario dar algunos rodeos para llegar a casa.

 
Como muchos ya sabéis, el año pasado tuve una mala racha lectora muy grande, no porque leyera libros malos, sino porque en general me costaba bastante concentrarme. He empezado este año leyendo bien dos libros y me he puesto un poco nerviosa a la hora de escoger el tercero porque no quería agobiarme, por lo que pensé que lo mejor sería una lectura fresquita y ligera. Fue ahí cuando se me vino a la cabeza este libro, hace poco que lo tengo en casa y me pareció, sin duda, el más indicado. 

En este caso, la protagonista es Amy, una adolescente que está pasando por un momento muy difícil en su vida. Su padre falleció hace pocos meses, su hermano está en rehabilitación y ella lleva un mes viviendo sola. Su madre ya está preparando su nueva vida en otra ciudad lejana y ahora le toca a ella mudarse. El problema es que, desde el accidente, no es capaz de conducir y es entonces cuando su madre toma una decisión por ella: Roger, un amigo de la infancia al que no recuerda, la acompañará en ese viaje por carretera.

Reconozco que los road trip me suelen gustar bastante, es algo que sin duda yo haría, no solo recorriendo Estados Unidos (ojalá), sino que también lo haría por España o por alguna parte de Europa. No sé, me resulta... emocionante poder descubrir lugares nuevos, trazar una ruta o ir sin rumbo fijo y viviendo momentos inolvidables. En esta historia, la madre de Amy tiene su propio plan de ruta, pero en un arrebato de locura, ella y Roger deciden cambiar completamente sus destinos y poco a poco van trazando el mapa que los llevará a sitios a los que quieren ir y a otros que nunca esperaron pisar.

Una cosa que me ha gustado muchísimo es ver cómo ambos se enfrentan a sus problemas, sobre todo ella. Ver cómo poco a poco va superando las cosas, cómo lucha contra sus miedos y cómo se deja llevar, muchas veces gracias a personajes secundarios que no parecen tener mucha importancia pero que, si te fijas, son quienes ayudan a dar el paso. A veces, quien menos te lo esperas puede ayudarte. 

También me ha gustado mucho el cambio de ruta, ver cómo ellos mismos realizan sus propios planes y los motivos que tienen para ello. Así como todas las playlist y fotos que aparecen a lo largo del libro, que creo que ayudan muchísimo a meterse de lleno en la trama. El único fallo, a mi parecer, es que las fotografías no estuvieran a color (o con algo más de claridad) para poder apreciar mejor los detalles.

En conclusión: Amy y Roger es justo lo que necesitaba en este momento, una novela sencilla y divertida, que a su vez cuenta con ciertos problemas que ambos protagonistas han de superar a lo largo de su viaje. Divertirse y caminar hacia el frente, es la clave.