08 abril 2013

Reseña: Zombies don't cry





Título: Zombies don't cry 
Autor: Rusty Fischer
Editorial: Dolmen
Páginas: 274
Año: 2013
Precio: 16.95€
Edición: Tapa blanda con solapas
¿Qué harías tú en mi lugar? ¡Me acabo de convertir en zombie! ¡A los 17! ¡Y, para colmo, en la noche de mi primera cita con Stamp, el nuevo (y maravilloso) chico recién llegado al instituto! ¿Por qué yo? ¿Por qué ahora? ¡Cuando todo parecía que fuera a cambiar! Tenía una cita, algo que contar a mi mejor (y única) amiga. Igual, incluso, hubiera llegado a ser popular y no sólo la hija del forense, la rarita que vive al lado del cementerio… Pues no estoy dispuesta a que esto quede así… Ser una zombie no me va a fastidiar la vida.

 
La verdad es que tenía un poco de miedo respecto a lo que me iba a encontrar en esta novela, acostumbrada a un tipo de zombies más «comunes», estaba claro que en este caso no iban a hacerme sentir lo mismo.

Maddy es una adolescente normal, aunque vive al lado del cementerio, su padre es forense, solo tiene una amiga -Hazel- y una de sus aficiones es calcar lápidas. Vale, quizás no sea taaan normal, pero tampoco es nada del otro mundo. Lo que sí es raro es que en su clase hayan muerto tres chicas en lo que va de curso, una por cada mes. Lo llaman maldición, pero parece algo más... Por otro lado, tenemos a Stamp, el chico nuevo al que persiguen todas y que parece estar bastante interesado en Maddy. Por primera vez, no es su mejor amiga la que llama la atención pero, aunque todo parece ir viento en popa, las cosas son mucho más complicadas de lo que parecen.

Y es que, no voy a explicaros cómo ni por qué, Maddy acaba conviertiéndose en un zombie, pero no el típico zombie, sino uno con conciencia, que puede seguir viviendo día a día y que la única diferencia que tiene con un humano normal es la necesidad de comer sesos (no de persona, para algo está la carnicería), no duerme, es más fuerte y más pálida. Pero no es la única, hay otros dos chicos -Dane y Chloe- que también lo son y que la ayudarán a adaptarse a su nueva vida. Porque ser zombie no es tan fácil, existen unos Ancianos que dirigen una especie de censo en el que tiene que apuntarse, tiene un manual que ha de seguir y unas normas que ha de cumplir. Y, por si fuera poco (venga, más cosas), existen un tipo de zombies malos -llamados zerkers-, que sí quieren comerse los cerebros de otras personas.

Veamos... La novela en sí es bastante original. El método por el que se transformar los zombies no es el típico virus que acostumbramos a ver (tampoco os voy a contar cómo lo hacen) y, aunque raro, fue un punto positivo para la historia. Peeero, después, cuando van pasando las páginas, me he encontrado con una serie de argumentos que cojean por varias esquinas: Explicaciones sobre transformaciones que no se pueden hacer de cierta manera, pero luego sí se pueden, momentos en los que pueden morir haciendo algo que acaban de hacer pocas páginas atrás, muertes que son más claras que el agua pero que al final se salvan imposiblemente, etc. En general, comenzó pareciéndome algo interesante, pero poco a poco me daba la impresión de que ni el mismo autor sabía muy bien de qué estaba hablando.

En general me ha parecido curiosa, entretenida y he pasado un rato agradable leyendo. Tenemos varios momentos de instituto en los que siempre hay alguien que intenta hacerle la vida imposible a otro, amigas que se pelean porque una siempre quiere ser superior a otra, líos amorosos, fiestas increíbles y un montón de cosas típicas que acostumbramos a ver siempre que nos ubicamos en un instituto americano.

Los personajes... Bueno, no puedo decir que me hayan desagradado, aunque Hazel me ha resultado insoportable en diversas ocasiones. Por lo demás, todos me han parecido normaluchos, aunque los que más me han gustado han sido Dane y el padre de Maddy (aunque al hombre todo le parecía normal). Los malos... no son tan malos, hacen sus trampillas en alguna ocasión (bastante obvias, por cierto), pero tampoco son nada del otro mundo; y los Ancianos... No se puede decir que salgan demasiado por aquí, aunque yo pensaba que podrían dar bastante juego, creo que están un poco de más. De todas formas, la novela deja el final abierto y puede que tengamos guerra con ellos en el futuro.

La verdad es que no tengo muy claro qué buscaba aquí: ¿Algo diferente? ¿Reírme? ¿Ver otro aspecto de los zombies? No lo sé. Tampoco puedo decir que odie esta novela y que me arrepienta de haberla leído, es cortita y se me ha hecho amena. Pienso que quizás para los lectores a los que no les llame mucho la temática zombie y que les apetezca una historia más juvenil, con líos amorosos y americanadas, sería más apropiada. Pero bueno, en caso de tener continuación, señores, yo quiero saber cómo termina todo esto.

En conclusión: Zombies don't cry es una novela bastante entretenida, pero considero que cojea en varios puntos y, aunque no me ha desagradado, me ha faltado chispa para meterme de lleno en ella.

Gracias a Dolmen.

3 comentarios:

Angie Sonríe dijo...

Al principio no me terminaba de llamar el libro, pero ya veo que aunque dices que le falta algo de chispa, no tiene mala pinta en general y parece una lectuta interesante y entretenida :)
Besitos y gracias por la reseña ^-^

narcotic_doll dijo...

no me llama la atención, quizás me hubiera atrevido con él si fuera en tinte de humor...
pero me alegro que tú lo disfrutaras.

besos <:}

Liwy dijo...

Es la segunda reseña que leo a cerca este libro, la primera bastante negativa), y admito que me llama la atención. xD Más bien dicho, siento curiosidad por él. :)
¡Gracias por la reseña!
Un beso. ^^