24 septiembre 2012

Reseña: Oniris




Título: Oniris
Autora: Susana Peix
Editorial: Carambuco
Páginas: 288
Año: 2012
Precio: 17.00€
Edición: Tapa blanda con solapas
Una chica que todas las noches abandona su cuerpo al dormir.
Bertha, una estudiante de primer año de Psicología de Barcelona, se adentra involuntariamente en el mundo de los viajes astrales. Su madre, en coma tras un accidente de coche, parece necesitar su ayuda.

Un joven que se interna cada vez más en el peligroso mundo de los viajes astrales.
Al otro lado del planeta, Víctor, un joven geólogo que vive en Johannesburgo, lograr su primer viaje a la dimensión astral, sorteando espacio, tiempo y materia, gracias al entrenamiento de su amiga y confidente, Julia. El padre de ésta, un doctor especialista en los trastornos del sueño, ha desaparecido en extrañas circunstancias.

Sus vidas se cruzarán por un misterioso secreto...
Dos historias paralelas que se cruzan para lograr un objetivo común. La autora juega con ingenio con las dos tramas, logrando mantener vivo el misterio hasta el último instante.

¿Te imaginas poder viajar allá donde te lleve la mente? ¿Volar con solo imaginarlo? ¿Trasladarte a la velocidad del pensamiento? ¿Poder entrar en una nueva dimensión?

La respuesta está en una enigmática palabra: ONIRIS


Lo cierto es que cuando leí la sinopsis de este libro me llamó bastante la atención, no es un tema muy común (de hecho, es la primera vez que leo algo de este tipo) y pensé que me gustaría.

Nos situamos en dos lugares del mundo: En Barcelona, donde está la protagonista femenina, Bertha, una chica que de repente empieza a despertarse en medio de la noche flotando al lado de su cuerpo. No entiende lo que le pasa, pero poco a poco y gracias a sus amigas se da cuenta de que hace viajes astrales sin querer. Y en Johannesburgo, donde vive el protagonista masculino, Víctor, que se adentrará en el mundo astral gracias a su profesora de yoga, Julia.

Obviamente, como ya explica su sinopsis, las dos historias están relacionadas. La madre de Bertha, Sara, ha sufrido un accidente y está ingresada en un extraño coma, con una temperatura corporal muy baja. Henry, el padre de Julia, ha desaparecido junto con varios pacientes suyos y saben que la parte maligna del mundo astral tiene algo que ver con ello. A partir de ahí, cada uno por su lado empezarán a investigar sobre ello, lo que hará que los dos protagonistas se encuentren y se alíen sin darse cuenta.

Aunque me llamaba la atención el tema de los viajes astrales, Oniris, etc, he notado que muchas explicaciones eran demasiado cargantes. En ocasiones estaban bien y eran interesantes, pero en otras se hacían demasiado pesadas y no aportaban nada imprescindible.

Desde el primer momento sentí que faltaba algo. Normalmente, aunque un libro termine por parecerte normalillo, suele engancharte o transportarte a ese mundo al menos durante un rato. Es algo que a mí me suele pasar a menudo pero, en este caso, me pasó algo inesperado: ni me enganchaba ni me transportaba. Las pocas puntuaciones que he visto sobre él eran positivas (3, 3.5, 4), por lo que no entiendo por qué me ha pasado esto a mí. Lo único que sé es que intenté vivirlo, emocionarme o al menos entretenerme, pero fui incapaz (seré yo la rara).

Algo que me ha sacado un poco de quicio es que me dio la impresión de que se ha metido una historia de amor con calzador. Chico y chica se encuentran y no pueden dejar de pensar el uno en el otro, se ven dos veces más y parece que son uña y carne. Si bien es cierto que no tendremos besos ni ningún acercamiento de ese tipo, nos dejan caer en varias ocasiones que van a terminar juntos. Personalmente, no le vi credibilidad y me hubiera gustado más que acabaran como buenos amigos o algo similar, ya que ha sido un poco sinsentido.
 
Cuando me di cuenta de que ya había leído más de la mitad del libro y que aún no me había sorprendido en absoluto, pensé que quizás me esperaba un final poco predecible e impactante, que me haría cambiar las expectativas que había tenido hasta entonces. Me equivoqué y eso me decepcionó más aún.

Pero bueno, no todo es malo, hay cosas que sí me han gustado. Por ejemplo, que tuvieramos dos protagonistas, chico y chica, en diferentes lugares del mundo y que sus historias estuvieran relacionadas. También me resultaron interesantes las pistas que dejaron Henry y Sara, así como algunos momentos en los que intentaban descifrarlas.

En conclusión: Oniris ha sido una lectura extraña, con un tema base interesante del que creo que se podía haber sacado mucho más. Por desgracia, he notado la escasez de ciertas cosas que me parecen obligatorias para que al menos llegase a la nota media.



Gracias a Carambuco.


4 comentarios:

Carlos Bienvenido Libro dijo...

No conocía esta novela. ¡Muy buena reseña!

Un saludo.

Nocturna dijo...

No la conocía pero según la sinopsis tiene muy buena pinta, que pena que no te haya gustado. Gracias por la reseña, besotes ;)

Adri lunático dijo...

Pues tenía muy buena pinta, pero parece que lo dejaré pasar ^^
Besos

Colas de Sirena dijo...

Hola!!! pasé por tu blog y me quedé tienes muy buen gusto!! aqui tienes una seguidora mas.
Pasate por mi blog! quedas invitada! XD

Besotes