24 julio 2012

Reseña: Chats




Título: Chats
Autor: Andreu Martín
Editorial: Algar
Páginas: 172
Año: 2008
Precio: 10.50 €
Edición: Tapa blanda sin solapas





Eva había dicho que iba a hacer los deberes, pero tras una hora encerrada en el estudio, su madre la encuentra hablando por el Messenger con cinco o seis conversaciones abier­tas, entre ellas la de Supermask. Y empieza la bronca de cada día, pero Eva no lo puede evitar. En el instituto, Elisenda y sus amigas las Tiburonas le hacen la vida imposible, y todo el mundo la ignora, incluido Ernesto. En cambio, en la red todo es distinto, porque en los chats encuentra la válvula de escape que necesita, y es querida y popular. Todavía no es consciente de los peligros que le esperan.


Principalmente, nos encontramos con un libro súper cortito que sólo he tardado unas horas en leer, ya que se hace muy ameno. Esperaba encontrar en él lo que no conseguí con Nick (una historia de redes y mentiras) y se podría decir que no he encontrado exactamente lo que esperaba, pero sí algo aproximado.

Tenemos como protagonista a Eva, una chica que lo pasa muy mal diariamente. En el instituto nadie le habla, ya que está vetada. Algunas de sus compañeras -las que dirigen el cotarro- nombran cada año a una sin: una persona a la que nadie puede dirigirle la palabra ni hacerle el más mínimo caso, como si fuera invisible; solamente podrán dirigirse a ella cuando tienen que hacer trabajos grupales o algo similar delante de un profesor, para no levantar sospechas. Y si no fuera suficiente tener que vivir todo eso, en casa la cosa no mejora: sus padres no dejan de hacerle preguntas y de agobiarla (lo que suelen vivir todos los adolescentes). Eva suele refugiarse chateando en el Messenger con algunas personas a las que considera sus amigos, pero a las que realmente no conoce; hay una en concreto de la que se fiará al 100% y ahí comenzará el peligro, ya que al otro lado no está quién ella espera.

Conoceremos el sufrimiento de una chica adolescente, que lo único que quiere es huir de casa para acabar con todos sus problemas y que ve como su único salvador a Supermask, un chico con el que chatea cada día. Pero sus padres no son tontos y, después de leer varias de sus conversaciones, acudirán a la policía para que les ayude a saber si esa persona es inocente o si, como temen, su hija está en peligro. Gracias a la policía averiguarán que esa persona no es un adolescente, sino un adulto y que corre más peligro del que ellos creían. 

Eva me ha parecido una chica un poco tontita, ya que se ciega completamente por lo que dice Supermask (que tampoco es que diga cosas muy bonitas). Aunque desde mi punto de vista lo veo así, también entiendo que teniendo que soportar todos los días cómo tus compañeros te ignoran y siendo una adolescente con los nervios a flor de piel, a la mínima muestra de cariño de una persona, puedes llegar a confiar demasiado en ella y creer que es la única a la que de verdad le importas.

Si hablamos de sus padres y de la policía, siento que me han parecido un poco extremas varias cosas: creo que es muy extraño que unos padres vayan directamente a la policía por leer en una conversación de su hija cosas obscenas, vamos, entiendo la preocupación, pero me resulta extraño que tomaran esa vía tan rápido. Me gustó la actitud de los policías y, aunque realmente dudo que actuaran tan rápido como lo hicieron aquí, estoy conforme con el papel que han hecho.

A lo largo de las páginas nos harán suponer que varios son los culpables, alejándonos y acercándonos constantemente al objetivo real. Aunque en alguna ocasión me confundí, siempre tuve en mente a una persona y acabé acertando. De todas formas, me ha gustado el cambio de sospechosos e ir de un lado a otro para averiguar quién era el verdadero culpable. Al comienzo pensaba que viviríamos más los problemas de Eva en clase (sobre todo con las Tiburonas), pero casi toda la historia se basa en cómo los policías intentan hacer bien su trabajo. Me ha parecido bastante entretenida, aunque creo que la habría disfrutado más si la hubiera leído más joven.

En conclusión: Chats nos hará adentrarnos en los problemas de una adolescente y en cómo fiarte de personas que no conoces puede ponerte en peligro. Una historia fresca y muy amena, que nos proporcionará una tarde entretenida.

Gracias a Algar.

3 comentarios:

Adam J. O dijo...

Excelente reseña. Parece una novela muy interesante, que toca temas actuales a los que aún no se les da la debida importancia.
Saludos

Talisman Dreams dijo...

Pues no conocía el libro, pero trata un tema interesante y actual; además, como dices que es cortito, mejor aún :)

Me lo anoto para futuras lecturas, ¡gracias por la reseña! Un besito :)

Bess dijo...

El libro resulta curioso y diferente a lo que normalmente se lee!! Parece interesante la historia!! Me ha gustado la reseña!! Besos!!